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jueves, 29 de enero de 2015

LA TRADICIÓN DE LA CANDELARIA Y EL NEGOCIO DE LOS COMERCIANTES.

· El vestir al Niño Dios cada vez es más difícil ante el alza de precios y el crecimiento de otras religiones: feligreses.
· La festividad de los tamales, buñuelos u hojuelas, café, chocolate y hasta el refresco ya impacta en la economía de los hogares católicos: rezanderas.
            René R. Coca.
            Tapachula, Chis; ENE. 29 (interMEDIOS).- Aunque se trata de una tradición muy mexicana y en cada región del país tiene sus variantes locales, el Día de la Candelaria significa para muchos fieles católicos una fecha muy importante aunque cada año menos celebrada en parte por la crisis económica y por otro lado el crecimiento de religiones que desconocen este festejo; pero los que resultan más beneficiados son los comerciantes involucrados en realizar artículos y vestimenta para el Niño Dios, y quienes preparan los tamales y bebidas que se ofrecen en el rezo.
            Al platicar con la sexagenaria Valentina Espino, quien se ha dedicado por 45 años al negocio de vestir niños dios y dotar de nichos u otros implementos para la fecha, dijo que de diez años a la fecha la gente compra menos o lo más sencillo debido a su situación económica, salvo excepciones que llegan a gastar fuertes cantidades de dinero; "... y pues creo también se debe a que han aparecido otras religiones que no celebran a los santitos o al niño dios como antes, pero este negocio aun nos da para comer y lo importante es preservar la tradición. Mis hijos, nueras y nietos ya saben cómo vestirlos -a los niños dios- y hacer nichos o sillitas" citó.
            Por otra parte, doña Concepción Solís quien encargaba sus tamales en el Mercado san Juan expresó que antes celebrar el Día de la Candelaria no era tan caro o alcanzaba para más "Hoy solo compramos lo justo para darle a nuestros invitados desde el tamal, las hojuelas, antes era chocolatito pero creo esta vez haremos café o de plano refresco pero la idea es que no pase desapercibido el recibir nuestro niño dios" enfatizó.
            Una rezandera con más de 30 años de oficio, Carmelita Bonilla, comentó que antes no se daba abasto y era rezo tras rezo para la festividad del Día de la Candelaria, pero reconoció que año tras año la gente celebra con menor abundancia en lo que da a la concurrencia o de plano ya no se hacen tantos rezos "no sé si es porque esté yo vieja y ya no me contraten pero creo es más porque la gente no tiene dinero, o ya son "hermanos separados" o también los jóvenes ya tienen otras costumbres raras de festejar pero debemos recordar que esto es religioso" recalcó.
            Lo cierto es que aun en los mercados y zonas tradicionales se visten a los Niños Dios como parte de una fiesta popular donde se mezcla lo prehispánico del tamal y lo religioso; el primer año se viste de acuerdo a los conocedores de blanco sin corona ni trono; el segundo ya puede llevar traje de color; ya el tercer año puede ser vestido de Rey con corona y trono porque puede realizar milagros.
            Cabe destacar que muchas personas han desviado la tradición y ahora los Niños Dios pueden verse vestidos con atuendos fuera de lo común como con trajes de algún equipo de futbol e inclusive caracterizando algunos santos famosos o papas fallecidos. (iM rrc)

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