Intervención del senador Roberto Armando Albores
Gleason, a
favor del dictamen por el que se expiden la Ley de la Industria Eléctrica y la
Ley de Energía Geotérmica, y se adicionan y reforman diversas disposiciones de
la Ley de Aguas Nacionales, durante el cuarto periodo extraordinario de
sesiones. Sábado 19 de julio de 2014.
Muchas gracias presidente.
México tiene un gran potencial renovable, nuestras
condiciones climatológicas y ubicación geográfica hacen de México un país
privilegiado para el desarrollo de proyectos de energía renovable, que nos
permitan generar electricidad más limpia y amigable con el medio ambiente.
Prácticamente todo nuestro territorio se encuentra en
la franja óptima para el aprovechamiento de la energía solar. La radiación social
anual promedio en nuestro país, está entre los 5 y 6 kilowatts-hora por metro
cuadrado, aproximadamente el doble de lo que recibe Alemania, el tercer país
generador de energía solar a nivel mundial. México es el décimo noveno.
Nuestros múltiples ríos hacen de la energía
hidroeléctrica una excelente opción para la generación constante y confiable de
energía. La fuerza del viento y del vapor del subsuelo, son activos que debemos
aprovechar a favor de los mexicanos de hoy y de mañana; sin embargo, los esfuerzos
realizados en los últimos años no han estado a la altura del gran potencial de
nuestro país en materia de energía renovable.
En 15 años se han adicionado alrededor de 5 mil
megawatts de capacidad instalada en energías renovables en el país. En 1999 se
contaban con más de 10 mil. Al cierre del 2013 la cifra alcanzó más de 15 mil,
esto representa un crecimiento del 50 por ciento.
A pesar de ello, la participación de las energías
renovables en el total de la capacidad de generación eléctrica, ha decrecido 4
puntos porcentuales en este mismo periodo, pasando de 29 a 25 por ciento.
¿Esto qué significa? Que el desarrollo de proyectos de
energía renovable no ha ido a la par de otras fuentes de generación eléctrica y
que ha sido insuficiente, considerando el crecimiento de la demanda eléctrica
nacional.
Por otro lado, el calentamiento global y el cambio
climático son retos apremiantes, las lluvias torrenciales y las sequías
extremas que ya se viven en nuestro país, son pruebas claras de ello.
Debemos tomar medidas hoy para mitigar los efectos del
calentamiento global y el cambio climático, no podemos cruzarnos de brazos y
esperar que se encuentren después las soluciones a los retos que enfrentamos
hoy, será demasiado tarde.
Aprovechar nuestros recursos naturales y promover el
desarrollo de más y mejores proyectos de energía renovables, es indispensable
para reducir nuestras emisiones contaminantes y contribuir a hacerle frente a
estos desafíos de la humanidad.
Por todo ello, esta reforma energética refleja el
anhelo común de un mundo y un México más sustentable.
Establecemos mecanismos efectivos, reglas claras y un
marco jurídico moderno, a fin de fomentar un aprovechamiento sustentable de las
fuentes renovables de energía.
Permite una mayor participación del sector privado en
el desarrollo de productos renovables, ya sea por sí solos o junto con la
Comisión Federal de Electricidad, y esto es elemental para promover una mayor
generación de electricidad limpia.
De esta manera, México podrá beneficiarse de la
experiencia, la tecnología, la inversión a largo plazo y el conocimiento del
sector privado en esta materia.
Se calcula que hacia el año 2020 México podría contar
con 20 mil megawatts adicionales, con capacidad renovable, competitivos en el
mercado.
En México tenemos un enorme potencial, es necesario
hacerlo realidad. Por ejemplo, el estado de donde soy yo, Chiapas, es uno de
los principales productores de energía eléctrica, representa el 44 por ciento
de la producción en el país, pero debemos lograr mucho más. Chiapas puede ser
un gran potencial energético, en hidroeléctrica y en otras fuentes que aporten
al país, a nuestro estado y a los chiapanecos mayor bienestar.
Y para mejorar la calidad de vida de la gente,
requerimos inversión, empleo y generación de riqueza y una justa distribución
de ésta.
Aún falta mucho por recorrer para alcanzar nuestras
metas en energía renovables.
Nosotros podemos juntos dar un paso importante para
hacerlo realidad.
Por ello, amigas y amigos senadores, esta reforma
energética es transformadora de México, generadora de inversión, empleos e
impulsora de energías renovables y competitivas, que mejorarán la calidad de
vida de todos los mexicanos.
Muchas gracias.