Por: David Cancino
Tuxtla Chico, Chis; 09 de septiembre.-
“No se cómo se le puede llamar a una persona, sobre todo que tiene un nivel de preparación y
que por su imprudencia cometió un delito, de esos delitos de los llamados
imprudenciales que, como a cualquiera podemos cometer , pero que tiene solución
si buscamos a alguien que nos oriente bien, pero este señor Rosario Torres
Sainz busco y trato de evadir a la justicia, pero se olvidó que la justicia del
hombre las más de las veces puede ser burlada, engañada, pagada; pero la
Justicia Divina No”
Asi se expresó, con cierta dificultad para hablar, por el nudo que
se le forma en la garganta, al recordar la forma como su hijo Ricardo “Riqui”
--como se le conocía familiarmente y entre sus amistades,-- perdió la vida en
aquel fatídico accidente, ocurrido el pasado 10 de marzo, frente a conocido
restaurante, cuando ya eran cerca de las nueve de la noche.
“Nosotros, aunque tal vez sea un poco difícil de creer, pero quiero
decirle que somos seis hermanos y mis padres, Gracias a Dios se preocuparon por
darnos preparación para enfrentar la vida y este señor Torres Sainz, desde que
ocurrieron los hechos, nunca dio la cara, se dejó llevar por lo rumores, los
chismes, cuando nosotros con mi familia, estábamos sumidos en el dolor de haber
perdido a mi hijo” dijo Ricardo Cancino Monterrosa padre del joven Ricardo
Alfredo Cancino Loarca quien contaba con 23 años; estaba a punto de contraer
nupcias y de concluir su carrera universitaria en informática.
Entrevistado en el recibidor de su casa (Rancho) ubicado a orillas
de la carretera que conduce a Ciudad Hidalgo. Ricardo, agrego: “Nosotros con mi
familia somos católicos y prueba de ello es que mi hijo Riqui, cuando tenía
apenas dos años de nacido, estuvo a punto de morirse por una enfermedad, pero
se lo entregamos de por vida a San Pedro Mártir y, a partir ahí, todos los años
participábamos activamente en sus festejos, como Negrito y Correlón, porque San
Pedrito lo salvo de morir de la enfermedad que tenía; Dios a mi esposa y a mí,
nos regaló a un buen hombre a un buen hijo, y a un buen estudiante, pero…”
Guardo silencio y agacho la mirada…
Finalmente, ya recuperado del momento, precisó: “Mira, con la
familia de Torres Sainz somos conocidos, porque somos de aquí de Tuxtla Chico y
no tenemos nada personal en contra de ellos, y ni en contra de él; pero sí;
unos días después hubiese dado la cara, y hubiera aceptado con humildad su
responsabilidad, no digo que no hubiera gastado, pero le hubiera salido más
barato, que todo lo que gasto en todas las maniobras que hicieron para evadir
su responsabilidad, y hasta involucro a otras personas que nada tenían que ver
en los hechos; pensó tal vez que al evadir la justicia del hombre, se olvidaría
todo, pero nunca pensó que la Justicia Divina de Dios tarda…¡Pero nunca
olvida…!