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miércoles, 10 de septiembre de 2014

LA JUSTICIA DIVINA TARDA; PERO NO OLVIDA: RCM

        Por: David Cancino
        Tuxtla Chico, Chis; 09 de septiembre.- “No se cómo se le puede llamar a una persona, sobre todo que tiene un nivel de preparación y que por su imprudencia cometió un delito, de esos delitos de los llamados imprudenciales que, como a cualquiera podemos cometer , pero que tiene solución si buscamos a alguien que nos oriente bien, pero este señor Rosario Torres Sainz busco y trato de evadir a la justicia, pero se olvidó que la justicia del hombre las más de las veces puede ser burlada, engañada, pagada; pero la Justicia Divina No”
        Asi se expresó, con cierta dificultad para hablar, por el nudo que se le forma en la garganta, al recordar la forma como su hijo Ricardo “Riqui” --como se le conocía familiarmente y entre sus amistades,-- perdió la vida en aquel fatídico accidente, ocurrido el pasado 10 de marzo, frente a conocido restaurante, cuando ya eran cerca de las nueve de la noche.
        “Nosotros, aunque tal vez sea un poco difícil de creer, pero quiero decirle que somos seis hermanos y mis padres, Gracias a Dios se preocuparon por darnos preparación para enfrentar la vida y este señor Torres Sainz, desde que ocurrieron los hechos, nunca dio la cara, se dejó llevar por lo rumores, los chismes, cuando nosotros con mi familia, estábamos sumidos en el dolor de haber perdido a mi hijo” dijo Ricardo Cancino Monterrosa padre del joven Ricardo Alfredo Cancino Loarca quien contaba con 23 años; estaba a punto de contraer nupcias y de concluir su carrera universitaria en informática. 
        Entrevistado en el recibidor de su casa (Rancho) ubicado a orillas de la carretera que conduce a Ciudad Hidalgo. Ricardo, agrego: “Nosotros con mi familia somos católicos y prueba de ello es que mi hijo Riqui, cuando tenía apenas dos años de nacido, estuvo a punto de morirse por una enfermedad, pero se lo entregamos de por vida a San Pedro Mártir y, a partir ahí, todos los años participábamos activamente en sus festejos, como Negrito y Correlón, porque San Pedrito lo salvo de morir de la enfermedad que tenía; Dios a mi esposa y a mí, nos regaló a un buen hombre a un buen hijo, y a un buen estudiante, pero…” Guardo silencio y agacho la mirada…
        Finalmente, ya recuperado del momento, precisó: “Mira, con la familia de Torres Sainz somos conocidos, porque somos de aquí de Tuxtla Chico y no tenemos nada personal en contra de ellos, y ni en contra de él; pero sí; unos días después hubiese dado la cara, y hubiera aceptado con humildad su responsabilidad, no digo que no hubiera gastado, pero le hubiera salido más barato, que todo lo que gasto en todas las maniobras que hicieron para evadir su responsabilidad, y hasta involucro a otras personas que nada tenían que ver en los hechos; pensó tal vez que al evadir la justicia del hombre, se olvidaría todo, pero nunca pensó que la Justicia Divina de Dios tarda…¡Pero nunca olvida…!