· Implementarán operativos para
prevenir enfermedades transmitidas por el agua en lugares recreativos.
Laura Ruiz
Espinosa.
Tapachula, Chis;
ABR. 08 (interMEDIOS).- En temporada vacacional, es más común que un baño
en la piscina sea una agradable forma de refrescarse, sin embargo, en ocasiones
esta práctica no está exenta de pequeños riesgos para la salud, como
determinadas infecciones, así lo manifestó el Jefe de la Jurisdicción Sanitaria
VII, Ubence Molina Cruz.
Argumentó que para
evitar la proliferación de infecciones en la piel, ojos y estomago que son de
las más frecuentes por el uso de piscinas públicas, distribuirán plata
coloidal, así también orientan a los responsables de los sistemas de
abastecimiento de agua en los hoteles, así como en balnearios ubicados en la
zona jurisdiccional correspondiente, por tanto realizarán la verificación y
determinación de cloro libre residual.
“Lo que pueden
provocar es de tipo dermatológico, pueden provocar las aguas de alberca mal
cloradas infecciones en la piel, también no está exento que los menores se
tragan el agua y con ello sufrir consecuencias en el estómago, hay que enseñar
a los niños que a la alberca no se entra a realizar sus necesidades, así
también es necesario que se duchen antes y después de estar en un balneario, es
muy importante que cualquier síntoma de dolor o sospecha de intoxicación,
evitar auto medicarse y acudir inmediatamente a la unidad de salud más
cercana”, explicó.
Ubence Molina
comentó que los niños son los más propensos a estas afecciones, dado que es
habitual que pasen mucho tiempo en el agua y tomen menos precauciones, advirtió
que estas enfermedades se pueden transmitir al tragar, respirar o tocar los
gérmenes que se encuentran en el agua contaminada de piscinas, parques
acuáticos, spas, fuentes interactivas, entre otros espacios públicos de
recreación.
Detalló que si
bien es cierto, la natación es una manera excelente de divertirse y mantenerse
físicamente activo, sin embargo, hay gérmenes que se pueden diseminar en el
agua de las piscinas y de sitios naturales al hacer caso omiso a algunas de las
recomendaciones como no tragar agua de las piscinas o de otros sitios
recreativos, ducharse antes de nadar, lavarse las manos después de ir al baño o
de cambiar pañales, llevar a los niños al baño con regularidad y revise los
pañales frecuentemente, enseñarle a los menores que no deba hacer sus
necesidades fisiológicas dentro de la alberca, entre muchos otros aspectos. (InterMEDIOS
rrc).