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martes, 23 de junio de 2026

Vulnerar la inteligencia

Hace poco escribí que “hay que tener cuidado pues, alguien por ahí reclutó a un grupo de mujeres bajo el lema de -estamos empoderadas- cuando en realidad es para beneficio de una o dos personas que buscan un espacio político.

La señora María Elena Orantes, la famosa diplomática “la nena”, es una priista de hueso colorado que, muy pronto aparecerá con la playera vino tinto, o sea, se convertirá en “morena”.

Según la presidenta Sheimbaun, ha calificado su acción como “muy mal” refiriéndose a la mágica idea de un colectivo llamado “50+1”, en vez de hacer su trabajo consular.

Cuando las mujeres se agrupan auténticamente por un mismo fin, es bueno, pero, cuando son usadas para conseguir un espacio político, se está vulnerando la inteligencia de las mujeres. 

Dicho en palabras simples; las mujeres empoderadas, las que buscan cuidarse y crecer como féminas, ser solidarias a la misma causa y apoyarse mutuamente, no deberían permitir que se use al grupo o a ellas, las mujeres, como un capital político. 

Esto me recuerda a la ópera Tosca, a la traición del  Barón Scarpia, quien le promete a Tosca que el fusilamiento de Mario Cavaraossi (amante de Tostca), sería simulado, pero en secreto ordena usar balas de verdad y traiciona a Tosca pues la deseaba… 

Si desea cultivarse, lea y de paso escuche la ópera, que tiene un área, muy dramática y que te lleva al llanto… “E lucevan le stelle”

Hay otros grupos de mujeres como AMMJE y Amexme que sí buscan el fin común y no maquillan las reglas del juego para beneficiar a una sola.

Capitulo aparte es que, si siendo participante de un grupo, en donde no funges como presidenta, te eligen para participar como candidata a un puesto de elección, una regiduría o ser parte de una benemérita empresa de acción noble, eso es grandioso, pero que la jefa del grupo agrupe mujeres para que ella, obtenga un beneficio personal, “eso esta muy mal”, ya lo dijo la presidenta Claudia.

Recuerdo hace algunos años se invitó a una reunión al presidente de coparmex y, este dijo que no participaba porque él, era de izquierda.

Al presidente de esa cámara, se le olvidó que él representaba a un grupo y, su moral de izquierda, no lo invitaba a exponer su debilidad, porque entonces estaba perjudicando a un grupo que, no buscaba afinidad política.

Finalmente, el anfitrión que había realizado la invitación le dijo -a mí no me importa que tú seas de izquierda, es más, si no quieres ir no vayas, pero no sacrifiques a los que representas-

Muchos presidentes de cámaras y asociaciones, siempre han usado el puesto como escalón, y no lo disimulan, sino que lo exponen cínicamente, demostrándose así que, al caminar sin tropiezo, los congregados o asociados, no se sienten parte o, no les importa.

Soy Carlos Morán y te deseo ¡Feliz martes!

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