Mary
Jose Díaz Flores/
El desarrollo sustentable debe
apuntar a mejorar el nivel de vida de la población y generar una conciencia
ambiental que asuma que la conservación es condición sine qua non para lograr
la prosperidad en cada una de las regiones de Chiapas que desafortunadamente ya
padece contingencias por mucha lluvia o por falta de agua. El compromiso con el
entorno no puede soslayarse para generar desarrollo económico y social, así
como garantizar el futuro de las nuevas generaciones. En este sentido, que
bueno que el Secretario de Medio Ambiente e Historia natural del estado; Carlos
Morales Vázquez afirma que en este gobierno, no se permitirán construcciones en
zonas de riesgo y menos en reservas forestales que pongan en riesgo pulmones
importantes de Chiapas.
Definitivamente la sustentabilidad
en el Plan Estatal de Desarrollo, que encabeza Manuel Velasco, implica un
reconocimiento de que la vida social y económica debe estar ligada a la
conservación de los recursos naturales, y ante ello, el ordenamiento ecológico
es la base para la utilización del suelo, conforme a políticas de conservación
forestal que se ponen en marcha en la entidad que no permitirán la destrucción
de zonas verdes y que al contrario aplican programas para reforestar e impedir que se sigan
afectando más áreas verdes.
La planeación del uso del suelo
procura, entre otras cosas, ubicar las actividades productivas en las zonas con
mayor aptitud para su desarrollo y donde generen menores impactos ambientales,
para evitar los modos de explotación que han causado deterioro a nuestros
bosques y selvas. Pongamos un ejemplo de lo que se quiere corregir: durante el
siglo XIX y hasta principios de los setenta del siglo XX, la Selva Lacandona
fue sometida a una expoliación que arrasó con decenas de miles de árboles,
cuyas maderas preciosas acabaron en las mansiones de Estados Unidos y Europa.
El territorio alterado y deforestado, sufrió luego el avance de una agricultura
precaria basada en el destructivo e ineficiente sistema de tumba-roza-quema,
que además era escasamente productiva.
Al final, donde otrora hubo grandes
selvas, quedaron acahuales y potreros con extensos pastizales donde se producía
ganado a un elevado costo ecológico, a cabeza por hectárea. La planeación territorial
persigue precisamente identificar, prevenir y revertir los procesos de
deterioro ambiental, asociados a fenómenos como el arriba descrito, como
escasez y contaminación del agua, afectación y pérdida de especies de flora y
fauna, degradación del suelo y pérdida de la cobertura vegetal, además de
reducir la vulnerabilidad de las poblaciones humanas ante eventuales desastres
naturales.
De esta manera se establece que
todos los planes y programas gubernamentales deberán tomar en cuenta el
requisito de la sustentabilidad, para asumir plenamente el control en el uso
del suelo en las áreas destinadas al desarrollo urbano y rural, para incidir en
el reordenamiento territorial y ser más eficaces en el cuidado del medio
ambiente. Aquí debe destacar la participación de las autoridades municipales,
que deben estar pendientes de que no se sigan afectando reservas forestales y
menos otorgar permisos para construcciones en zonas que significan riesgo pero
sobre todo que representan los únicos pulmones de Chiapas.
La estrategia ambiental que encabeza
el Ejecutivo del Estado busca que
Chiapas asuma el liderazgo nacional en la protección de los recursos naturales,
a través de una coordinación interinstitucional e intergubernamental efectiva,
que ofrezca resultados en el corto, mediano y largo plazos, por eso es
importante la participación de todas las autoridades, pues no es válido que
mientras la cabeza hace todos los esfuerzos por recuperar zonas verdes, los
alcaldes pongan todo de su parte para hacer lo contrario, así que abonamos a la
concientización de las autoridades municipales y de la sociedad en general para
poder cumplir con los retos y es que definitivamente que es tarea de todos pues
todos sufrimos los daños del cambio climático provocado por el deterioro del
medio ambiente.
CON
FILO
Luego de firmar un pacto de
civilidad en el que tuvo que intervenir la Secretaría de Gobernación y la
Secretaría de Gobierno de Chiapas, se llevó a cabo el XXVI Congreso Extraordinario de la Sección
VII del SNTE en Chiapas, donde se logró la elección de la dirigencia sindical
logrando el triunfo con 399 votos el Bloque Democrático (CNTE) que encabezará
esta sección con, Adolfo Alejandro Gómez, que será el Secretario General de
este sindicato y que ganó contra 367 votos que obtuvo la Alianza que impulsaba
a Gilberto Zavala Medina. Este acto de civilidad con el que se llevó a cabo la
elección del nuevo dirigente, se pudo hacer sin violencia, la cual
desafortunadamente protagonizaron el fin de semana pasado los maestros que argumentaban
robo de elección, finalmente ganó el que tuvo mayor número de votos que es
precisamente de la corriente opositora a “Los Charros”, veremos de esta manera
cómo trabajan y si de verdad representarán los intereses del magisterio y
estarán en contra del oficialismo que es de lo que de tanto se quejan. Lo que podemos concluir
es que no era necesario que se enfrentaran a golpes para lograr votar y obtener
el triunfo, insistimos en que bastaba un notario público para hacer valer sus
derechos y la legalidad del acto, pero qué bueno que finalmente optaron por
respetar la votación…///El Órgano Superior de Fiscalización debería estar muy
atento a las obras que realizan los alcaldes de todo el estado, pues algunos de
ellos realizan construcciones que nada tienen que ver con la obra pública sino
más bien con edificaciones de escuelas privadas. ¿De qué manera podrán
comprobar estos recursos? La verdad, desafortunadamente el OFSE es lento en su
tarea y actúan luego de que los Ediles han terminado su periodo, insistimos en
darle un cambio a este organismo…///Autoridades de Tuxtla invitan a turistas a
que visiten la capital, lo malo es que encontrarán lleno de baches que con la lluvia se han incrementado, al igual
que los asentamientos que han generado grandes agujeros en la capital y no se
digan las pozas de agua sucia y lodosa en algunas calles de la capital.
