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sábado, 5 de septiembre de 2026

MANOTAZO DE TIGRE

Por: Carlos Moran

El mensaje original decía: hoy van a realizar el acto protocolario de la rehabilitación de la rotonda Atzacua (carola), me pidió el presidente que lo invitara para que lo acompañé hoy a las 6 de la tarde.

Asistí pues, fuí uno de los que movió razones para que se dieran cuenta que, por odiar a Samuel y despreciar su obra, la imagen de Tapachula, para los visitantes centroamericanos y, para nosotros como tapachultecos, era denigrante, vergonzosa. 

El clima fue generoso porque a las 6 en punto el ambiente estaba fresco, algo tenso pero relajado. Ahí saludé a grandes personas que, si se aplican y cuidan la imagen, algún día, tal vez, sean personajes.

Muchos estaban sorprendidos de verme en el evento, una dama incapaz, sin capacidad y que es parte del gabinete, se tragó la gota amarga (parece titulo de canción de Carlos Vives) al verme vestido como muñequito de pastel.

Saludé a los amigos de prensa que estaba ahí esperando al alcalde que llegó con su distinguida, culta y honorable esposa (lo redacto como un texto socialero).

La señora Beba, amiga del gobernador y su esposa, alguien dijo que, está anotada para ser diputada local, la honorifica del DIF, llegó con su sequito de colaboradoras, todas muy distinguidas, uniformadas las promotoras del altruismo y la humildad, anunciando a dónde pertenecen.

Para sorpresa de sus amigas, como ya sabe que la política es eso, la señora Beba, llegó a saludar: admiró su estilo frío porque le ayudará.

Las miradas indiscretas no podían ocultarse, el cuchicheo, tal vez el miedo a un resbalón, pero el escáner con 18 filtros anunciaba la sorpresa; Carlos Morán, estaba por primera y última vez, en un evento invitado por el alcalde más famoso de la nueva era.

Un abrazo fuerte del alcalde, los reflectores de las cámaras, el discurso y apuntar que ahí estábamos “Alfredo Gálvez y este escribidor, críticos de los graves errores del ayuntamiento, pero que esa crítica positiva, le invitaba a la reflexión y…”

Le dieron un manotazo de tigre a esta glorieta, pintaron los huacales, sacaron la maleza e iluminaron bien, como debió haber estado siempre y como debió haber estado a los tres meses que inició esta administración. 

Pero siempre lo he escrito, siempre he pensado que en el gabinete hay mucho muchacho chulo, mucho señor bonito con buena chamba, buena super compensación, pero a “casi todos” no es importa honrar y menos, dignificar la imagen de esta administración.

Lo digo porque el alcalde en dos años, no tuvo quien le dijera que esa glorieta, era una vergüenza, que es nuestra cara fea ante todo los visitantes de Sudamérica. 

Ayer mismo hubo un acalorado intercambio de ideas y casi caímos en lo mismo. Yo anote que, la torre, el obelisco o falo que el ex alcalde llamó “Atzacua”, debía ser iluminado.

-No Carlos, porque entonces es embellecer esto que todos aborrecemos- les contesté, cuando tienes una esposa fea, pues la pintas de rubio, la maquillas, la embelleces. Le compras buen bolso CH y le pones brillantes para que se vea bonita y tú, te luzcas como esposo.

Pero no convencí así que,  mejor seguí viendo a las damas rubias de Loreal, que no me quitaban la mirada, estaban espantadas y para no seguir con lo mismo,  pregunté por la dama polémica, la mareña que tiene cuerpo de pecado pero me dijeron que -tal vez estaba ocupada en palacio-

Fue buena la intervención del secretario de Obras Públicas; la glorieta se ve bonita de noche y tal vez de día se vea igual. En cada trabajo uno imprime su nivel cultural y profesional, dicen que los viajes ilustran, pero la lectura te vuelve distinto, te transforma en un ente, con una óptica muy fina y critica.  

La iluminación de la glorieta es envidiable, tanto que los más felices, son los vecinos de esa zona  porque por fin, habrá seguridad; eso lleva la iluminación y, la de la glorieta, no tuvo limite, se hizo sin cuidar el gasto…como merecen los tapachultecos, que se les de obras generosas.

Me dio mucho gusto saludar a Pancho Calderón, quien en sus años mozos era un símbolo sexual, casi a punto de cumplir 60 años, se conserva aún como  un artista retirado y ahora con mucho bienestar. 

Carlos Bracamontes, una vez pensé que cuando fuera grande, sería como su señor padre, o al menos que trataría de imitarlo, se parece mucho a él, pero tal vez el trato con los locatarios y esta vida que no sabemos como manejarla y bueno, es un buen tipo en servicios públicos. 

El Golden Boy, llegó corriendo así que no pude conocerle. Luego le dedicaré unas líneas por aquello de la basura y unos oficios que “sedurbe” gira por girar,

¿Qué sigue? No me gustó la guayabera del alcalde, esa combinación de poliéster y algodón no es lo mejor; las alforzas estaban un poco fruncidas; él se veía muy acartonado de negro y blanco.

Como siempre, lanzó su discurso, recibió aplausos y vítores, mucho incienso a él, todo ese cariño tan efímero que al final…

Gracias Yamil, ojalá y en el resto de los días que te quedan como alcalde, logres transformar esta llamada perla del Soconusco. 

P.D Le sugerí al alcalde que la foto en donde posamos con él; Alfredo Gálvez y yo, tenía una condición que, “no subiera la foto”…  

Soy Carlos Morán y te deseo ¡Feliz fin de semana!

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