Por: Carlos Moran
A Francisco Morán Nava (mi primo por Adán y Eva) en ocasión de su cumpleaños.
Ramón Guzmán me dijo siempre que -no debía escribir de política ni de políticos- por supuesto que le pregunte porqué, y aunque no me convenció me dijo: -cuando escribes y, aunque no aparece el nombre, duele y, porque llegas a un nivel que el resto no puede llegar-
Veo que mucha gente se sigue moviendo convencidos que, tienen todas las posibilidades para ser candidatos a la alcaldía de aldea en el 2027.
Lo triste no es que se muevan, hablen y se atrevan. Lo patético es que no han hecho nada en la vida por el prójimo, y esto nos manda a la pista de baile para saber que, el baile de la política no es lo suyo, y en esa pista, no se puede improvisar.
Hablar y aprenderse un guion, intervenir en cuadros como un gran orador, no nos expone a un orador o candidato natural, sino a un hombre que abusa de la ignorancia creyendo que todos, se tragan el anzuelo.
Claro que en esta pasarela el suspirante va apoyado, ya que siempre tenemos amigos malvados que no se atreven a decirnos la verdad y, nos motivan con frases que el Narciso se regocija y el ego casi explota.
Revise usted de tanto chamaco que ya “se ve” dirigiendo el destino de la aldea, explore su página de vida y sabrá que nunca ha hecho nada por nadie y, que lo único que ha tenido siempre seguro, es la ambición, un poco de locura y mucha ignorancia.
No debe ser un altruista, pero si un hombre con excelente trayectoria, un hombre respetable y que no sea el hazme reír de sus propios amigos.
Un humano que tenga capacidad, poder de convocatoria, que este rodeado de gente grande, no de chamacos como él, sino de gente que le afine su imagen y que esté bien avalado.
Es difícil poder mirar con el corazón, solo aquellos que se atreven a hacerse un autoexamen, que se critican a sí mismos y tienen el poder para renacer como nueva criatura, tienen todas las oportunidades para triunfar, en política o cualquier área de esta vida.
De los 14 varoncitos que se ponían de pechito, hoy ya muchos le bajaron al ruido. Si México o quien decida que la aldea no será sexo femenino sino masculino, pues hay un candidato que ha demostrado ser coherente y ha caminado con estoicismo fino, incluso ha digerido sus errores, ha recibido ataques de “amigos” y ha sabido crecer con ellos.
Aunque todo indica que la guerra será entre dos mujeres, aunque al final, el partido morena decidirá quién le garantice votos y no acarreo con billete y torta, ahí estará el reflector.
La historia tiene un registro inolvidable, una lección al poder. Cheque Orduña no le ganó la presidencia a un mortal común, le ganó a un gobernador porque el pueblo decidió.
Muchos dicen que toca mujer, como si la política fuese un juego equitativo. Otra cosa es la presión ambiental.
Según Nietzsche, el mundo puede dividirse en dos tipos de personas: “las que siguen sus propios deseos y, las que siguen el deseo de los demás” la primera es fuerte y la segunda es débil.
Si no fuera mujer, existe un hombre joven de cuarenta y cinco años, con preparación, experiencia, capacidad para convencer y no para imponer, con especial visión; sin pasar por alto su cercanía con la gente y esa química poderosa que atrae.
Aunque muchos ya le bajaron al ruido y uno que otro se está adhiriendo, poniéndose a las ordenes con el candidato que tiene más posibilidades, estamos viendo que, cuando ya entendiste que no podrás y no serás, únete y vuélvelo tu amigo, hazle creer que darías la vida por él, como se hace en política, incluso, bésale los pies, se vale.
Si no fuera mujer, pues hay un hombre que está en la delantera, como el mejor y sin presumirlo, sin vanagloriarse de su fortaleza, él ha entendido que la política debe manejarse con sencillez y diplomacia.
No lo pierda de vista, es Pancho Castillo y si no me cree, pues Argentina será el campeón de este mundial, ya que el presidente de la FIFA, quiere coronar a Messi, en su último mundial.
Este mundial es como el Miss Universo, es negocio, es dinero, es poder y todo está arreglado, es circo, es diversión que genera millones para unos cuantos gracias al resto, que son millones.
Termino con esta reflexión: Si la pasión y la entrega que se le pone al futbol, así le pusiéramos a nuestro trabajo y a los planes que tenemos, seguramente seriamos un país de exitosos.
Qué bueno que perdió México. Brugada ya no disfrutó más destrozos en ciudad de México, como esperaba. Hoy todo vuelve a la realidad, esa que no queremos ver porque no nos importa el tema económico del país y la inseguridad que no nos permite trabajar en paz, porque ya lo normalizamos.
Por eso es bueno que haya perdido México, qué pena, pues es un buen equipo, pero genera mucha violencia en las calles y detiene, pone en pausa el país.
Soy Carlos Morán y te deseo ¡Feliz inicio de semana!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario