Mary Jose Díaz Flores
Los partidos
políticos han iniciado el proceso de selección de quienes serán candidatos
a puestos de elección popular, y es que, este año estaremos frente a un proceso
electoral en el que están en juego dos mil 179 cargos de elección. Este proceso
electoral se avizora complejo, por que estarán a prueba los nuevos
lineamientos electorales, y porque, se tiene que garantizar credibilidad de los
órganos electorales pues el desaparecido IFE logró desilusionar al electorado
durante su permanencia, mientras que el ahora INE desde su conformación fue
sujeto de cuestionamientos por que no hubo claridad en su conformación.
Según
estadísticas oficiales presentadas por el INEGI a finales del 2014 los
ciudadanos manifestaron su desconfianza en un alto porcentaje en los partidos
políticos, lo cual es un deshonroso descrédito en la antesala de elecciones,
por es este motivo los 10 institutos políticos nacionales tienen el reto de
seleccionar a candidatos y candidatas sin ninguna duda sobre su trayectoria
personal, que estén sujetos al escrutinio sin temor a que sus trapos sucios
salgan a la luz pública, pero además, la selección tiene que ser minuciosa para
evitar que delincuentes vinculados con las mafias o redes de corrupción se
transformen en nuestros representantes populares.
Finalmente no
deben quedar nubes negras sobre el origen de los aspirantes, mientras que
los padrinos políticos deben tener mucho cuidado de sus recomendados, pues
finalmente corren el riesgo de sufrir una mala experiencia como la que vivió el
PRD en Guerrero con el exalcalde José Luis Abarca, asociado con narcotráfico y
delincuencia organizada, pero en su momento las denuncias no importaron, lo que
buscaba el PRD, era ganar y las consecuencias fueron desastrosas para ese
partido. Este caso, es un ejemplo para que los partidos políticos tengan
controles internos reales y no solo busquen a quienes tienen dinero para una
campaña sino conocer sus orígenes de fondo e indagar de dónde proviene el
dinero que apostarán en las contiendas. Es decir, que deben ponderar a hombres
y mujeres honorables para no arrepentirse después por dejar que la
narcopolítica tome el control del poder.
CON FILO
“De los
arrepentidos es el reino de los cielos”, reza un conocido refrán que viene a
colación porque apenas ayer, aseguramos que José Antonio Aguilar Bodegas, no
participaría en la próxima contienda política, sin embargo, ayer mismo
reconsideró su decisión y se registró para contender por el distrito XII con
cabecera en Tapachula. Seguramente esta decisión ha puesto a temblar a Samuel
Alexis Chacón, que también se inscribió como aspirante y que es, Alcalde con
licencia de ese municipio pues a decir verdad; Aguilar Bodegas tiene un
poderoso capital político en esa zona de la entidad. En una entrevista
fundamentó su cambio de parecer en su deseo por abonar al desarrollo que
actualmente tiene Chiapas con el impulso del presidente, Enrique Peña Nieto y
el gobernador, Manuel Velasco Coello.

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