CIRCO
DE DOS PISTAS
Por: Armando Rojas Arévalo
ANA LAURA: La corrupción ya acabó, cree y dice el Presidente. La
corrupción, dijo ayer en Milpa Alta, “fuchi caca”. Uno espera expresiones
hermenéuticas o cuando menos precisiones en romance no tan culto, pero ante
tamaña descalificación uno arquea las cejas y piensa “ni hablar mujer, traes
puñal”, como quien dice, “no, pos sí”.
Pero, a ver, corrupción no es sólo recibir o dar, hacer negocios,
pedir moches, usar la charola y muchas cosas más. Es, también, hacerse como que
“la virgen le habla”. Por ejemplo, lo que ocurre con el paro en la UNAM. Si él,
como dice, “hay “mano negra” y sabe de quién es, ¿por qué la indiferencia? ¿Por
qué no para el problema o nos dice quiénes son los responsables? La
Universidad es un reflejo de lo que ocurre en el país y es parte importante de
México. Qué espera AMLO para desenmascarar a los responsables, o cuando menos
decirles a los de su partido que pudieran estar metidos en el ajo que se vayan
mucho al rancho de Palenque.