Irma
Ramírez Molina/
Para nadie es un secreto que el
centro de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez fue la peor construcción que se realizó
en el trienio pasado, el cual como ya se sabe huele a corrupción en su máxima expresión.
Se hicieron calles mal planeadas,
donde incluso no puede pasar un carro de bomberos o ambulancia, si por algún
incidente tuvieran la necesidad de usar.
Pero parece que todo eso está a
punto de cambiar, pues las autoridades dieron a conocer que ahora sí realizarán
una encuesta a las cámaras, a los comerciantes, a la sociedad en general para
preguntar si consideran que debe modificarse el centro, pero hacerlo a
conciencia, tomando en cuenta a los colegios de profesionales para hacer un
diseño que sea sobre todo funcional, donde se vean todos los aspectos y no
terminar conectando el drenaje en los tubos de agua potable, o no hacer las
alcantarillas necesarias.
Por eso se espera que en breve las
autoridades competentes empiecen con esa encuesta, porque dejaron claro que si
el pueblo no quiere que se modifique, quedará como está, cosa que difícilmente
sucederá, porque al cual más se queja de la forma tan fea en que quedaron las
calles, muchas de ellas incluso sin terminar, con banquetas que actualmente únicamente
sirven para incrementar a los vendedores ambulantes, porque el espacio se
presta.
Definitivamente urge rescatar al
centro de la ciudad, porque actualmente por lo poco funcional mucha gente no se
asoma en sus automóviles en esa zona, porque sólo llega a sacar coraje.
Está por demás decir que este es un
capítulo pendiente de las autoridades de justicia, para llamar a cuentas a
quienes tuvieron que ver con este que terminó siendo un gran fraude, porque
simplemente no concuerda lo que dicen que se gastaron con lo que hicieron en
obras.
Y hablando de Tuxtla también urge
rescatar el centro de esta ciudad capital de tanto ambulantaje, aunque si bien
es cierto es una forma que tienen quienes veden de subsistir, también es cierto
que se han vuelto un problema.
Ahí las autoridades deben de
reglamentar esta situación, porque con eso de que las banquetas están grandes,
sólo sirvió para que ahora haya más vendedores irregulares; aunque eso es un
decir, porque los inspectores les cobran una cuota, con lo que parece les dan
el “permiso” de ponerse en la calle.
También debería ver salubridad, pues
se vende mucha comida que está a la intemperie, aunque claro está hay que
reconocer que hay personas que se toman la molestia de llevar la comida
envuelta para evitar que los moscos se paren sobre ella.
Lo que si es que definitivamente
algo se tiene que hacer para evitar que se siga tapando las calles con personas
que ponen sus vendimias y no dejan ya ni espacio para que pase el transeúnte.
Tampoco el desalojo serviría de nada,
como ya ha quedado de manifiesto, se debe encontrar otra forma de que estas
personas puedan vender sus mercancía sin que causen problemas y paguen los
impuestos que deben.
Los comerciantes se han quejado de
esta situación; sin embargo muchos de estos son quienes provocan la situación o
porque sacan a sus empleados a vender a la calle o porque rentan un espacio
pequeño de sus locales para que se pongan ahí los ambulantes.
Urge entonces buscan alternativas
para esta gente que bien es cierto se está ganando la vida de manera honrada.
BASE
DE DATOS…-
Parece que las cosas se van
recomponiendo en los sindicatos, algunos, como el de burócratas está en proceso
de elección de su nuevo líder, la del Ayuntamiento tuxtleco, por fin sacaron al
que estaba, Roque Morales, para iniciar así también ellos el camino para
cambiar de dirigente.
Siempre son bueno los cambios en
todos los sentidos, algunos son sexenales, otros tienen periodos más cortos,
aunque también es cierto que algunos que llega a algún puesto terminan creyendo
que es suyos y no quieren dejarlo a pesar de que hay estatutos que los rige,
buscan la forma de modificarlo para continuar en el cargo.
Como ya decíamos el Sindicato de
Trabajadores al Servicio del Gobierno de Chiapas está en plena campaña de sus
aspirantes a la dirigencia estatal, donde contienden más de 10 burócratas para
lograr el triunfo.
El del Cobach hace poco hizo lo
propio, al igual que otros en toda la entidad como la de los maestros, en
espera de que quien llegue será mejor, buscará beneficios para los agremiados.
Desafortunadamente no todos terminan
siendo como se esperaba, tan es así que algunos tuvieron que hacer mil
malabares para sacar al actual porque ya se había apropiado del puesto, como el
caso más reciente del sindicato del Ayuntamiento tuxtleco, donde se volvió como
ya todos sabemos en un lugar para colocar a la familia, sin cuidar siquiera las
normas mínimas como tener 18 años, es decir, se mayor de edad para poder ser
basificados.
Esperemos a ver que
los que asuman los cargos no esperen vivir eternamente ahí. ***